El arte de la espartería madrileña brilla en redes gracias a la visita de Madrid Secreto, que ha compartido con miles de seguidores el valor artesanal y la historia viva del taller de Juan Sánchez.

La tradición se hace viral en Instagram

Espartería en Madrid

En pleno corazón de Madrid, entre fibras de esparto, herramientas de toda la vida y el olor inconfundible de lo auténtico, el taller de Espartería Juan Sánchez vuelve a ser noticia. La popular cuenta, con más de un millón de seguidores, ha publicado dos reels en Instagram dedicados a nuestra tienda, mostrando cómo se mantiene viva la tradición artesana en pleno siglo XXI.

👉 Puedes ver los vídeos aquí:

En ambos vídeos, los creadores de Madrid Secreto destacan el encanto del local, los objetos únicos que llenan sus estanterías y la habilidad con la que cada pieza cobra forma entre las manos del maestro espartero.

El reconocimiento ha tenido una gran acogida entre los usuarios de la red social, con cientos de comentarios y miles de visualizaciones en apenas unos días. Una muestra más de que los oficios tradicionales siguen despertando admiración y curiosidad, especialmente cuando conservan su autenticidad.

“La espartería no solo es un oficio, es una manera de entender el tiempo y las cosas bien hechas”, comenta Juan Sánchez, heredero de una tradición familiar que lleva generaciones tejiendo fibras naturales para crear objetos tan útiles como bellos.

Desde Espartería Juan Sánchez queremos agradecer a todo el equipo de Madrid Secreto su visita y su apoyo a las tiendas históricas de Madrid. Gracias a su mirada, más personas están descubriendo el valor del trabajo artesanal y la importancia de mantener vivas las raíces de nuestra ciudad.

Sobre Espartería Juan Sánchez

Fundada en el año 1927 por el abuelo de Juan, actual artesano espartero, Espartería Juan Sánchez es uno de los pocos talleres artesanos que continúan trabajando el esparto de manera tradicional en Madrid.
Desde alfombras y persianas hasta capazos, esteras o decoraciones personalizadas, cada pieza conserva el espíritu de un oficio que ha sobrevivido al paso del tiempo con esfuerzo, pasión y autenticidad.